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Mostrando entradas de octubre, 2013

La inadmisión a trámite de la oposición a la ejecución.

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Una de las omisiones más relevantes en el trámite de oposición a la ejecución lo encontramos en la admisión de cualquier escrito en el que la parte ejecutada afirme “formalmente” que la formula y, en el que con o sin la cita de alguno de los óbices de los artículos 556 y 557 LEC, obligue al Juzgado de la Instancia a sustanciarla. Nada dice la ley en sentido contrario y cabe preguntarse si el silencio legal exige, en todo caso, el traslado al ejecutante sin más o, si por el contrario puede (y debe) realizarse un previo examen de la petición de la ejecutada e inadmitirla si no cumple los requisitos de los citados artículos 556 y 557 LEC
El problema de la respuesta es que nos vemos obligados al examen de cada caso porque, en principio, no podemos dar reglas generales. Comencemos con el AAP MADRID, Sección 8ª, 30 de diciembre de 2011 (ROJ: AAP M 18271/2011) en el que se analiza la cuestión que nos ocupa -si ad límine se puede inadmitir la oposición a la ejecución despachada-, cuando no…

Un análisis apresurado e intranquilizador del Caso Frago.

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La lectura de la Sentencia de 1 de octubre de 2013 de la Sección 3ª de la Audiencia Nacional que estima el recurso interpuesto por D. Juan Antonio Frago Amada contra la resolución del Secretario de Estado de Justicia, por la que se impuso al Fiscal recurrente la sanción de separación del servicio, declarándola nula de pleno derecho por vulnerar el art. 25 CE, mete más medio por lo que calla, que por lo que dice y, por cierto, dice bastante. 
Recordarán que entre la marejada reformista de la justicia de tómate un café y apañamos unas transaccionales en el Congreso de los Diputados a cambio de esto y de aquello, aparece como estrella invitada en forma de yate de millonario la necesidad, nunca explicada, de atribuirle al Ministerio Fiscal la instrucción penal y siempre que he leído esto me hago la misma pregunta ¿a qué Ministerio Fiscal?. 
De momento hemos sobrevivido a esa idea, peregrina de donde las haya, de intentar parecernos a una película norteamericana, pero sin actores, sin bander…

La eficacia de la entrega de las llaves en la ejecución del desahucio.

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El abandono de una finca por quien la viniera ocupando como arrendatario no supone la entrega de la posesión de la misma a la parte arrendadora (AAP MADRID, Sección 21ª, 21 de marzo de 2012, ROJ AAP M 4652/2012), siendo esencial que la voluntad de la arrendataria llegue a conocimiento de la otra parte. La entrega de las llaves en el Juzgado, constituye una puesta a disposición de la propiedad del inmueble arrendado y desde la misma queda patente la voluntad de la parte arrendataria de devolver a la propiedad la posesión del inmueble (AAP CUENCA, Sección 1ª, 20 de marzo de 2012, ROJ AAP CU 97/2012). 
La importancia de la entrega de la posesión, mediante la de las llaves se explica porque en relación con el término final de la obligación del pago de las rentas, es doctrina reiterada, que el pago de la renta es una contraprestación a la tenencia de la cosa, de modo que atendida la bilateralidad consustancial al contrato de arrendamiento, hasta el momento de la extinción de la prestación …

¿Limita realmente la tasa judicial el acceso a la justicia? (i).

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Si dejamos al margen del debate el concepto de Justicia y el de jurisdicción y lo centramos en la puerta de un Juzgado veremos, sin solución de continuidad, que la tasa judicial responde a la famosa ley española del péndulo, que no tiene definición, pero si una secuencia temporal que comenzó cuando el movimiento del péndulo llegó a un extremo (cualquier cosa termina en un Juzgado) y que terminó cuando el péndulo, por una ley de la física que no explico, termina en el otro (Juzgados atascados y falta de dinero). 
En el recorrido se queda – o, el péndulo se llevó por delante- el derecho a la justicia gratuita y la deficiente gestión de las Comunidades Autónomas, pero esto es solo a medias, porque el primero consiste en pagar, pagar y pagar a los Colegios de Abogados y de Procuradores y de la segunda responde siempre el maestro armero; de hecho, es muy habitual que los gestores de la cosa pública judicial salten de puesto en puesto y, de derecho, que solo hayan sabido construir edificios …